Algunas zonas de nuestro cuerpo son reáceas a “dejar escapar” esas grasas que tienen acomuladas. Por más que hagamos ejercicios específicos para atacar esas partes, nos damos cuenta que la zona no hace grandes progresiones y puede que, incluso, con el aumento del músculo, la zona aumente de tamaño.
En estos casos la electroestimulación muscular es positiva porque nos permite estimular la zona ya que la utilización de frecuencias muy bajas (por debajo de 10 Hz) va a dar lugar a un aumento de la circulación sanguínea, va a tener un efecto descontracturante y relajante, y va a producir un aumento de la secreción de endorfinas. Además, vamos a estar activando principalmente las fibras lentas o tipo I (de metabolismo principalmente aeróbico, esencial en las pruebas de fondo) del músculo activado y esto quema muchas calorías en la zona.
Estos equipos se caracterizan por su fácil utilización. Una vez escogido el programa, simplemente tiene que pulsar un botón. A la finalización del mismo, nos avisará y desconectará la unidad automáticamente. Cada programa contiene la suna de múltiples tratamientos para optimizar resultados: se inicia un precalentamiento para preparar la piel y músculos y finaliza con una fase de relajación.
