Nos vamos al supermercado y… nos equivocamos. El supermercado, con sus productos estratégicamente colocados para fomentar el consumo, los carteles publicitarios, las ofertas, todo preparado para fomentar la compra impulsiva de productos no saludables.
Ir al supermercado es un reto porque podemos regresar a casa con productos altamente saludables y nutritivos o podemos volver a casa con productos insanos, de mala calidad y altamente calóricos.
Todo depende una cosa: la lista de la compra.
Cuando vayas a hacer la compra haz una lista de la compra saludable y toma la decisión de ceñirte a ella. No hagas modificaciones, no dejes nada al azar. Así, cuando estés en casa te darás cuenta que has comprado productos sanos que favorecen tu buena figura y tu salud.
