El ejercicio físico es muy eficaz en la prevención de la obesidad, utilizándose como tratamiento complementario; pero conviene tener en cuenta que para adelgazar mediante el ejercicio físico como único tratamiento haría falta que éste fuera intenso, lo que no es en absoluto recomendable en obesos sedentarios o no acostumbrados al deporte.
El ejercicio físico favorece el balance energético negativo al aumentar el gasto, especialmente si dicho ejercicio es regular y aeróbico.También permite minimizar la pérdida de masa activa favoreciendo la pérdida de tejido adiposo.
Por todo ello se recomienda ejercicio físico moderado, de forma regular, y si es posible progresivo en intensidad, en función de cada caso. Es fundamental para el mantenimiento del peso en personas que han adelgazado.
La terapéutica mediante el ejercicio físico adecuado es muy útil también en obesos que presentan una disminución de las HDL, en hipertensos y especialmente en diabéticos, ya que con el ejercicio se aumenta el consumo de glucosa.

Este articulo es exelente, ya que con ejercicios fisicos podemos bajar de peso sanamente sin riesgo. Muchas gracias.