Comer es inevitable, nuestro cuerpo lo necesita y es parte de nuestra rutina diaria pero lo que sí podemos controlar es lo que comemos y así perder unos kilitos que nos sobran. Hay que reconocer en muchos de nosotros, las fiestas de años nuevo y reyes hicieron estragos: subida de peso, estreñimiento, etc. Ya han pasado un par de meses y seguramente, varios de nuestros planes para adelgazar (ir al gimnasio, cambiar la dieta, dejar los Donuts…) también han quedado en el olvido pero hay algo que sí podemos hacer y es controlar aquellas cosas que nos engordan y que comemos de forma habitual.
Veamos algunos ejemplos.
Si te gusta comerte un yogur con magdalenas evita la magdalena y come dos yogures.
Si el café te gusta con churros, deja los churros y toma un café grande.
Si comes más de un plato procura que uno de ellos sea sopa.
Como ves, la idea no es dejar de comer, sino, comer menos cantidad de aquellas cosas que nos engordan y reemplazarlas por aquellas que no tienen tantas calorías.
Hay estudios que dicen que los hábitos no pueden ser abandonados si no son reemplazados por otro, así que, si tienes el hábito de comer ciertas cosas en momentos específicos del día (postre, cena, merienda…), lo mejor será que reemplaces aquellas cosas que te engordan por otras más saludables y no que pierdas tu tiempo tratando de dejar de comer creyendo que así vas a adelgazar.
