Después de unas vacaciones es posible que notemos un aumento de peso y esto se debe a que nos relajamos y dejamos de cuidar nuestra alimentación. Lo mejor en vacaciones es comer ensaladas abundantemente y alimentos sanos que sacien nuestro apetito. Lo malo de las vacaciones que pueden hacernos caer en la trampa de seguir una dieta rápida que puede ser peligrosa para nuestra salud.
Tomar frutas y verduras en abundancia nos garantiza bajar los kilos que sobran. Las frutas y verduras son alimentos sanos ricos en antioxidantes, bajos en calorías y que contienen muchas vitaminas.
Los fines de semana tienen el mismo riesgo ya que nos descuidamos, nos relajamos y comemos cualquier cosa. Si vamos a comer fuera pidamos ensaladas y comidas a la plancha que suelen ser más saludables.


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Este verano pasé 30 días en Burela, Lugo, y con la comida típica de la zona engordé 4 kilos. No me lo puedo creer, ahora tengo que perder esos kilos y el sobrepeso que tenía.